Nuestra compromiso es total, aquí enfrentamos al Bullying.
En la Unidad Educativa CEC, siempre hemos creído que si construimos con amor, libertad y verdad, lo que construimos durará para siempre, y las bases que sostienen nuestra promesa son los valores y el respeto hacia el ser humano. Hoy queremos hablar de un compromiso que nos involucra a todos: la erradicación del bullying, un desafío que lo trabajamos siempre con empatía, frontalidad y la valentía.
Como una iniciativa y preocupación permanente del DECE, esta semana tuvimos una charla con nuestros estudiantes de estudiantes de octavo de básica a tercero de BGU sobre el bullying, con el apoyo de la Universidad de las Américas y al convenio de cooperación mutua que tenemos vigente, reflexionamos el tema, que siempre lo abordamos desde los más pequeños en educación inicial, hasta nuestros jóvenes de bachillerato.
El mensaje a nuestros estudiantes es claro: tienen el derecho de venir a estudiar sin miedo. Tienen el derecho de no ser objeto de burlas, de no recibir agresiones y de ser valorados por quienes son, con toda su diversidad y autenticidad. El respeto no es negociable. Ser diferente es lo que nos hace únicos, y en esa diferencia está nuestra mayor riqueza. Sin embargo, sabemos que a veces surgen sombras. Si alguna vez te sientes vulnerado o eres testigo de que alguien más lo es, recuerda esto: denunciar no es «delatar», es tener el valor de proteger.
Hablar con un adulto, con tu tutor o con tus padres sobre una agresión es un acto de valentía que corta el ciclo del dolor. Tu voz tiene el poder de transformar un ambiente de angustia en uno de seguridad.
Nuestros docentes son los protagonistas y líderes dentro del aula, su rol es ser los vigilantes constantes de que el salón de clases sea un espacio de respeto y diversidad. Son los guías que modelan la tolerancia y la inclusión. Su mirada atenta es la que garantiza que cada estudiante, sin importar su nivel, se sienta visto, escuchado y protegido.
Finalmente, nos dirigimos a ustedes, Padres de Familia de nuestra Institución, porque son el pilar primordial de esta estructura. Los valores no se aprenden en un libro; se respiran en el hogar, se observan en las conversaciones cotidianas y se heredan a través del ejemplo. El respeto se educa e infunde en casa.
Los invitamos a seguir fortaleciendo esos lazos de comunicación con sus hijos, recordándoles que la verdadera grandeza de una persona se mide por cómo trata a los demás. Sigamos construyendo juntos un entorno donde la única competencia sea ser mejores personas cada día. ¡En el CEC, le decimos sí al respeto y no a la agresión!
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